Cuando entramos a un supermercado, es fácil pensar que paseamos libremente por los pasillos, eligiendo productos según nuestras preferencias. Sin embargo, la organización del espacio, la disposición de las góndolas y el orden de los productos desempeñan un papel crucial en nuestras decisiones. Todo está pensado para facilitar la compra y también para influir en ella. En establecimientos como Hipermercado E.Leclerc León, este tipo de estrategias se cuida especialmente para mejorar la experiencia del cliente.
La organización del espacio, la disposición de las góndolas y el orden de los productos desempeñan un papel crucial en nuestras decisiones.
- Las góndolas, estanterías y zonas destacadas no se colocan al azar. La ubicación más codiciada es el nivel de los ojos, donde suelen posicionarse los productos con mayor margen comercial o aquellos que la tienda desea destacar. En cambio, los productos más económicos o las marcas propias a menudo se sitúan en estantes más bajos, obligando al cliente a agacharse un poco más para verlos.
- En la entrada del supermercado también tiene un posicionamiento estratégico. Es habitual encontrar productos frescos como frutas, pan o flores, ya que generan una sensación de calidad y bienestar. Este tipo de presentación hace que el cliente entre con buena predisposición y asocie la tienda con frescura.
- La ubicación de productos básicos, como leche, agua o huevos. Suelen colocarse al fondo de la tienda. Esto obliga al consumidor a recorrer más pasillos y aumenta la posibilidad de que vea otros productos que no tenía previsto comprar..
- Las promociones también influyen fuertemente en la compra por impulso, colocadas en lugares estratégicos como pasillos centrales o al lado de las cajas suelen incluir ofertas o productos de temporada que llaman la atención por su visibilidad. Esto se combina, además, con promociones periódicas que E.Leclerc León incluye en zonas destacadas como cabeceras o pasillos principales.
- La organización por categorías complementarias también es habitual. Por ejemplo, pasta junto a salsas, café cerca de azúcar, o productos de repostería junto a harina y levadura. Esto facilita la compra, pero también impulsa a llevar más artículos relacionados.
- La iluminación, música ambiental e incluso el ancho de los pasillos forman parte de la estrategia. Una luz cálida en frutas y verduras o música suave genera una experiencia agradable que invita a permanecer más tiempo.
En cuanto al diseño de góndolas, las cabeceras, los extremos de los pasillos, son uno de los espacios más valiosos. Aquí se suelen colocar promociones destacadas o productos de alta rotación. Son áreas que reciben un tráfico enorme, por lo que sirven para atraer miradas y aumentar ventas.
En resumen, la disposición del supermercado es una herramienta de marketing silenciosa pero muy efectiva. Conocerla permite a los consumidores tomar decisiones más conscientes y evitar compras impulsivas.

